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En Philosopher Seeds creemos que es muy importante conocer el pH y la EC del agua a la hora de regar y abonar a nuestras plantas de marihuana, si lo ajustamos y lo controlamos correctamente, nos aseguramos que las plantas asimilarán todos los nutrientes necesarios, manteniéndolas así sanas, sin carencias durante todo el cultivo y tratando de obtener la máxima producción posible. El pH es el coeficiente que indica la acidez o alcalinidad del agua, más adelante lo desarrollaremos ya que distintos medios de cultivo necesitan diferentes rangos de pH. La EC es la electro-conductividad de nuestro agua, o dicho de otro modo, la cantidad de sales disueltas en ella. Cuanto más abono tiene nuestra agua, más la EC será elevada. 
pH y marihuana
Lo primero que deberemos entender es que aunque todos los nutrientes necesarios para la planta estén presentes en el sustrato, no los podrá absorber si el pH no es adecuado. El rango de pH necesario para una óptima absorción de los nutrientes no es el mismo para el cultivo en tierra que para el cultivo hidropónico y les mostramos a continuación un gráfico para hidroponía y tierra. 
El pH recomendado para el cultivo de marihuana en tierra se situa entre 6 y 6,8. Por lo general, una planta de marihuana en crecimiento necesita un pH más ácido y cada vez más alcalino conforme va avanzando la floración, siempre quedando dentro de los rangos que acabamos de enumerar. 
EC y marihuana
Es el segundo parámetro que debemos conocer para regar y abonar adecuadamente a nuestras plantas, como con el caso del pH vamos a necesitar un medidor digital para ser precisos. Medir la EC del agua nos será útil para:
- Preparar el agua con una buena EC para añadir los abonos.
- Comprobar la EC final de la solución nutritiva después de haber añadido fertilizantes y aditivos.
Para comenzar a abonar debemos partir de un agua con una EC cercana a 0,4 (hablaremos siempre de miliSiemens), esto es fácil de conseguir si partimos de un agua osmotizada o de lluvia (normalmente con Ecs de entre 0,0 y 0,2) simplemente incorporando calcio y magnesio, si no lo hacemos muy posiblemente tengamos carencias a corto plazo. Si partimos de agua del grifo, dependerá mucho de nuestra zona geográfica la calidad de la misma. Por lo general, si tiene una EC mayor a 0,4 la deberemos rebajar con agua destilada o agua de lluvia hasta ese valor, si tenemos la suerte que nuestro agua es igual o inferior a una Ec de 0,4 la trataremos como si de agua destilada se tratase y podremos añadir abono sin tener que rebajarla ni tratarla. 
Guayita
Para tener éxito en el cultivo de Guayita debemos tener en cuenta que no es una planta exigente en cuanto a nutrientes, por lo que debemos tener cuidado para que no muestre signos de sobrefertilización, el verde oscuro y la hoja de garra serian los síntomas más evidentes, con esta genética no es recomendable subir de Ecs mayores de 1,6 en tierra por ejemplo. 
Black Bomb
Por el contrario, Black Bomb debido a su dominancia casi totalmente indica demanda una mayor cantidad de nutrientes, de hecho en nuestro catálogo aconsejamos incrementar la dosis de las semanas 3 a 6 ya que ello redundará en una producción espectacular, en este caso al aceptar y asimilar mayor cantidad de nutrientes podemos trabajar a Ecs más altas, siguiendo el ejemplo anterior, la sexta semana en tierra podríamos alimentar a una Ec de 1,8 o más dependiendo también de las condiciones de nuestro cultivo en términos de temperatura y humedad. 