Lista de contenidos
A menudo, los cultivadores que obtienen sus cosechas a partir de cultivos de exterior se limitan a un solo cultivo al año, que suele empezar a finales de primavera y terminar, aproximadamente, a principios de otoño, cuando el número de horas diarias de luz naturales disminuye paulatinamente. Las plantas de marihuana cultivadas a partir de semillas están perfectamente adaptadas a este ciclo lumínico natural, aunque en caso de utilizar esquejes provenientes de un cultivo interior pueden surgir problemas. El fotoperiodo natural en nuestra latitud (aproximadamente 40ºN) hace que los esquejes enraizados en interior florezcan si los sacamos al jardín exterior antes de Junio, pues las horas diarias de luz solar no son suficientes para estimular el crecimiento de nuestros pequeños clones, que entrarán en floración a los pocos días de ser sacados al exterior. Por ello, los cultivadores que utilizan plantas provenientes de interior para sus cultivos de cannabis de exterior no sacan sus clones o plantas madre al exterior antes de principios de Junio, de manera que sus plantas crecerán hasta Agosto y florecerán normalmente, como cualquier otra planta de semilla de marihuana. Sin embargo, este "problema" puede convertirse en una gran ventaja para el cultivador avispado, que no tardará en darse cuenta de que, con la ayuda de un sencillo invernadero de exterior, puede obtener hasta 3 cosechas anuales de exterior siempre y cuando disponga de un espacio de cultivo interior, que como veremos no tiene por qué ser demasiado grande. Si bien la calidad de los cogollos no será la misma que la conseguida en la cosecha de verano (la que todos estamos acostumbrados a ver), las cosechas de primavera y otoño representan un aporte extra que, en caso de disponer de poco espacio de cultivo y no poder satisfacer las necesidades anuales en una sola cosecha, será la diferencia entre poder auto-abastecerse de cannabis o no poder hacerlo. A continuación veremos las principales diferencias que encontramos entre el cultivo en exterior de temporada (el de verano) y el de fuera de temporada (primavera y otoño), y os explicaremos cómo marcar los tiempos y qué hacer para conseguir con éxito tres cosechas de exterior al año. 
Diferencias entre cultivo exterior de temporada y fuera de temporada
La idea principal que debemos tener clara es que, al cultivar fuera de temporada, nuestro jardín exterior funciona más o menos como una sala de floración de interior. Cualquier planta que saquemos al exterior antes de Junio o pasado Agosto se pondrá a florecer una vez se adapte a su nuevo entorno, pasados pocos días. Así, lo primero que debemos tener en cuenta es que en caso de sacar pequeños clones lo que obtendremos son plantas muy pequeñas, pues éstos se pondrán a producir cogollos en cuanto los saquemos al exterior sin gozar de periodo de crecimiento alguno previo a la floración. Por ello, normalmente y para este tipo de cultivos fuera de temporada, se utilizan plantas madre, clones o semillas germinadas en interior y que han alcanzado un tamaño óptimo antes de ser puestas en el jardín exterior, pues sabemos que éstas no van a crecer más de lo que lo hacen durante el estirón previo al inicio de la floración propiamente dicha. Debido a las condiciones ambientales (especialmente de temperatura e intensidad lumínica), las plantas cultivadas fuera de temporada suelen tener un ratio hoja:cáliz mucho mayor en en los cultivos de verano, desarrollando cogollos con más hojas y no tan compactos ni grandes. Sin embargo, la producción de resina suele ser excelente, con un ratio resina:materia vegetal incluso mayor que en cultivos de temporada. Este factor hace que las plantas cultivadas en exterior fuera de temporada sean candidatas perfectas para la extracción de resinas, que pueden alcanzar una calidad comparable a los cultivos de verano fácilmente. 
Cultivo exterior de marihuana fuera de temporada
Imaginad ahora que germinamos unas semillas de Black Bomb en un pequeño cultivo interior en invierno y las hacemos crecer bajo un fotoperiodo de 18 horas de luz y 6 de oscuridad diarias hasta Febrero, cuando les sacaremos unos cuantos clones que enraizaremos y dejaremos creciendo en nuestro pequeño armario de interior. En este momento, llegado Febrero, montamos un pequeño invernadero en nuestro jardín exterior en el sitio más soleado posible, a poder resguardado de corrientes de aire. Trasplantamos nuestras Black Bomb a tiestos de como mínimo 15 litros y las metemos en nuestro invernadero, dejando los clones enraizando y creciendo en interior. Nuestras plantas tardarán unos pocos días en adaptarse al nuevo ambiente exterior y mostrar signos de retomar su actividad, y en pocos días podremos observar cómo empieza a mostrar signos de entrar en fase de floración. 