Lista de contenidos
En el mundo del cannabis se habla a menudo de los tricomas. Ellos contienen la mayor parte de cannabinoides y terpenos producidos por la planta, y son pues lo que comúnmente recibe el nombre de resina, el anhelo de todo amante de las extracciones y concentrados de marihuana. A medida que la planta avanza por sus distintos estadios va secretando diversos tipos de tricomas, siendo el más conocido y deseado de todos ellos el tricoma glandular entallado. Sabemos también que el color de las cabezas de los tricomas glandulares determina el punto óptimo para cosechar la marihuana, ya sea en interior o en exterior. Los tricomas son pues la razón por la que la mayor parte de los consumidores de cannabis utilizan esta planta, pues es en ellos donde se producen no sólo las substancias psicoactivas (las que buscan los usuarios recreativos) sino también otros cannabinoides no psicoactivos como el CBD (buscado por los pacientes, pues es conocido por su gran número de aplicaciones terapéuticas) o de los terpenos, que son hidrocarburos con gran capacidad aromática que dan a cada planta su fragancia y propiedades particulares, además de interactuar con los cannabinoides para ofrecer perfiles únicos de efectos en cada planta. En este artículo vamos a profundizar en este apasionante tema y veremos qué es exactamente un tricoma, así como qué tipos de tricoma produce la planta de cannabis y por qué motivo. 
¿Qué es un tricoma?
Los tricomas son secreciones de origen epidérmico producidas por algunos vegetales, por supuesto también de las diversas variedades de cannabis. Pueden ser unicelulares o estar formados por varias células, adoptando formas diversas según su composición y función. Existen pues diversos tipos de tricomas (que veremos más adelante) con formas y tamaños dispares, por lo que algunos pueden verse a simple vista – aunque no en detalle - mientras que para identificar otros tipos necesitamos una lupa o microscopio. Desde que una semilla de cannabis brota, la pequeña plántula empieza a secretar tricomas. A medida que crece sigue produciendo más secreciones de distintos tipos, siendo la fase de floración cuando aparecen la mayor parte de tricomas glandulares, especialmente en las plantas hembra de cannabis. De esta manera, lo que durante la fase de crecimiento parecía una planta “de hojas verdes”, a final de floración se convierte en una bella explosión de flores completamente cubiertas de resina, es decir, de tricomas. Este hecho no es casual, pues la hembra es la encargada de producir la semilla – es decir, de asegurar la descendencia - y como veremos a continuación una de las principales funciones de los tricomas es la protección. 
Tipos de tricoma del cannabis
Dejando de lado las distinciones entre tricomas glandulares y no glandulares, estos son los tipos de tricoma que las hembras de cannabis secretan a lo largo de su ciclo vital, desde que forman los cotiledones y el primer par de hojas hasta el momento de la senescencia. 
Maduración de los tricomas de cannabis
A medida que la planta avanza en su ciclo vital, los tricomas se van desarrollando y madurando. Las células secretoras dentro de las cabezas glandulares van liberando más y más compuestos, de manera que su color cambia de ser completamente transparente (tricomas inmaduros) hasta volverse blanquecino o lechoso (punto óptimo de concentración de cannabinoides) para pasar luego a un color ámbar (tricomas en fase de senescencia, diversos compuestos secretados en la cabeza empiezan a degradarse). En nuestro artículo sobre cuando cosechar las plantas de cannabis ya os hablamos de este hecho, así como de la importancia de observar los tricomas de nuestras plantas con una lupa o microscopio para determinar correctamente el momento óptimo de cosecha. Deberá esperarse hasta observar tricomas glandulares maduros, es decir, hasta que veamos que la mayor parte de ellos se han vuelto lechosos y sólo hay alguno ámbar (sobre un 10%). 