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El oídio (también conocido como moho blanco, blanquilla, etc.) es un hongo parásito que ataca principalmente las hojas de las plantas. Son muchas las especies vegetales atacadas por el oídio (rosales, claveles, tomateras, fresas, cucurbitáceas, manzanos, ciruelos, etc.), siendo el cannabis una de ellas, en las que resulta especialmente molesto pues en casos graves acaba por cubrir las hojas más próximas a los cogollos, arruinando su sabor y aroma. 
Identificar un ataque de oídio en el cannabis
Detectar un ataque de este hongo en plantas de marihuana es sencillo, pues rápidamente observaremos manchas en las hojas - formadas por el micelio - de color blanquecino y textura algodonosa. Estas manchas de polvo blanco tendrán un tamaño pequeño al principio, aunque si no tratamos correctamente la enfermedad el micelio acabará por cubrir la mayor parte de las hojas, incluso las que sobresalen de los cogollos.
Al final de este post, os enseñamos una galería de fotos para poder identificar mejor un ataque de oidio. 
Prevención del oídio en plantas de marihuana
Lo primero que debemos hacer es asegurarnos de trabajar siempre con plántulas/esquejes sanos y libres de plagas. Este simple método, aunque a menudo olvidado por muchos cultivadores, es básico si queremos un jardín sano, así que siempre debemos tener en cuenta que quizá será mejor desechar una planta infectada gravemente que intentar sanarla. En caso de cultivar en interior, procuraremos tener el espacio de cultivo libre de restos vegetales, con un rango de humedad ambiental entre 40 y 65% y por supuesto con una correcta renovación del aire. No mojar las hojas a no ser que sea estrictamente necesario ayudará a romper el ciclo humedad/sequedad que hemos comentado anteriormente. En caso de tener el cultivo en una zona donde haya plantas con oídio, podemos instalar filtros anti-esporas (HEPA) en la entrada de aire del armario/sala, con lo que reduciremos en gran medida las posibilidades de infección en el cultivo interior (también en la salida de aire en caso de desconectarla en algún momento del ciclo). Como sucede con muchas plagas, retirar las ramas bajas de las plantas reduce las posibilidades de infección. Finalmente, usar regularmente algún preventivo/fungicida foliar ecológico nos ayudará también a mantener a raya a los hongos (nunca pasadas las dos semanas de floración). 
- Fruity Jack / Jack El Frutero
- Amnesika 2.0
- Early Maroc
- Easy Haze / K-13 Haze
- Sweet Love
- Spicy CBD / Superjuani
Tratamientos contra el oídio en plantas de cannabis
Una vez infectada la planta, los fungicidas ecológicos por contacto no son demasiado efectivos, por lo que deberemos limitarnos a fungicidas sistémicos - mucho más efectivos - como por ejemplo el penconazol (recordad siempre respetar el plazo de seguridad para este tipo de fitosanitarios). Por supuesto, deberemos ajustar el clima en nuestro cultivo en la medida de lo posible para no favorecer una infección. Durante la fase de crecimiento, podemos utilizar cola de caballo, propóleo, jabón potásico o azufre como preventivos, también para combatir pequeños ataques en su fase inicial. También podemos optar por fungicidas sistémicos, que permanecerán en los tejidos de la planta y los protegerán durante varias semanas. Muchos cultivadores utilizan este tipo de fungicidas justo antes de pasar las plantas a floración, que quedarán protegidas ante los hongos durante las primeras semanas de este periodo. De esta forma se reducen en gran medida las posibilidades de infección grave, pues nos aseguramos que la planta estará completamente libre de patógenos hasta avanzada la floración. 
